Cultivo del mejillon

El mejillón cultivado en las bateas es el de más rápido crecimiento de los del género, facilitado por las corrientes de agua que tienen lugar en el interior de las rías y que posibilitan el ascenso de nutrientes que van a ser aprovechados por el fitoplancton, siendo la captura de alimento y la respiración a través de branquias. Su vida media es de 3 a 4 años. El mejillón en su primer estado de cría, también llamado mejilla, se retira de las rocas de las costas gallegas, con una primera selección de aquellos ejemplares más propicios para su cultivo en las bateas. Posteriormente se fijan en las cuerdas que penden de las bateas, hasta 500 cuerdas por batea de distinta longitud (de 10 a 12 metros.